
Según indicaron fuentes del grupo, a pesar del contexto económico mundial, el crecimiento se dio por el buen rendimiento de la marca de lujo Louis Vuitton.
Los mejores resultados se dieron en la venta de relojes y joyería, que subió un 11 por ciento y llegó a los 656 millones de euros. Por otro lado, la moda y la marroquinería del grupo alcanzó una facturación de 4.239 millones de euros, un 5 por ciento superior a lo registrado en los nueve primeros meses del año anterior.
Los perfumes y cosméticos se convirtieron en la segunda más importante del grupo, con 2.081 millones de euros en ventas y un crecimiento del 6 por ciento.
